lunes, 1 de noviembre de 2010

Ni siquiera el Che

Dos pasajeros con sendas franelas del Che Guevara que venían en la primera clase del avión en el que yo regresaba de Bogotá, me hicieron reflexionar en el futuro de la revolución en Venezuela. Evoqué el artículo de Domingo Alberto Rangel en Quinto Día del 16/10/2010:



“Los resultados electorales confirman algo que le oí decir al Che Guevara en La Habana y he oído varias veces después en boca de revolucionarios de varios países: no hay país de América Latina que idolatre más la democracia representativa que Venezuela”


En un reportaje que transmitió Telesur sobre el secuestro de la M/N Anzoátegui en 1963, ya el doctor Rangel había tocado el tema. Lo llamé para que me relatara con más detalles lo que le había dicho Guevara.


“Dos veces me ratificó el Che lo inviable que él veía la revolución en Venezuela”, me dijo. “La primera vez fue en una reunión en Caracas en 1960, a la que asistimos Armando Alarcón Fernández, Simón Sáez Mérida, Josefina Pinto Salinas de Alarcón, Inés de Sáez Mérida y yo. El motivo, discutir con el Che las prioridades de la revolución en América Latina”


 “Ustedes están peleando con el fantasma de la democracia”, les dijo el Che. “La democracia es la Dulcinea del Toboso de los venezolanos. Este país ama la democracia representativa. No se puede llevar a cabo una reforma agraria sin campesinos. Y aquí los campesinos son adecos. Miren el resultado electoral de 1958. En esas condiciones, es imposible hacer una revolución aquí. Será una pelea de largo aliento, una campaña larga y persistente, con pocas posibilidades de triunfo”.


“Y no es casual que hoy, en 2010, AD esté en camino, nuevamente, de convertirse en el primer partido de oposición” me comentó. “Aquí no ha cambiado nada”


La segunda vez fue en 1962 en La Habana. Rangel y Sáez Mérida fueron enviados por
la Dirección Nacional del MIR para conocer la opinión definitiva de los cubanos sobre la insurrección en Venezuela. “Hablen con el Che, que es lo mismo que hablar conmigo”, les dijo Fidel Castro, quien no los pudo atender porque tenía la agenda llena, ya que acababa de salir de la crisis de los misiles. Guevara les repitió lo que les había dicho tres años antes: “Venezuela no tiene prioridad en la agenda revolucionaria. Es sólo una apariencia”


Y refiriéndose de nuevo al presente, me dijo Rangel: “Mientras más empresas expropien, peor. Aquí lo que hay son ladrones predicando patriotismo. Lo peor es la incompetencia”


Y la mayor fortaleza, lo que terminará imponiéndose, añado yo, es la democracia liberal en el pensar y el sentir de los venezolanos.


1 comentario:

  1. El resquebrajamiento del Comunismo, cuyas clarinadas iniciales se dieron en Polonia hace más de veinte años, trajo muy al caso una frase atribuida a Stalin: “Implantar el Comunismo en Polonia es más difícil que ensillar una vaca.” Creo que algo parecido puede decirse de Venezuela... a Dios gracias. Pero considero que Venezuela sí tenía prioridad en la agenda revolucionaria de Fidel Castro (a despecho de las supuestas “apariencias” citadas en el artículo), pues realmente quería echarle el guante en los sesenta a los inmensos recursos naturales que tiene Venezuela, recursos que hubiesen sido utilizados con mucha eficacia en la subversión del continente. Y lo logró después de muchos años, gracias al inexplicable culto al error y al anacronismo que practican quienes ahora nos gobiernan. Fidel Castro – igual que su vocero de la época, el “Che” Guevara - no es precisamente una persona en la cual pueda creerse, como harto se ha demostrado en cincuenta años de ruina continua para Cuba. Igual puede decirse de HCh, pues ambos son “caimanes del mismo caño”.

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